Según los expertos, será en la década actual cuando despunte esa Web 3.0 de la que seguro que ya todos hemos oído hablar. La pregunta es, ¿sabemos de qué se trata?
Una posible definición de Web 3.0 sería la siguiente: Aquellas plataformas o herramientas online que no sólo permiten la conversación e interacción entre sus usuarios, sino que además son capaces de actuar de forma proactiva.
La Web 3.0 usa Internet para conectar información. Hace la Web más inteligente, teniendo en cuenta nuestros gustos, preferencias, hábitos e incluso el contexto. Páginas capaces de comunicarse con otras páginas mediante el lenguaje natural, dando lugar a esa llamada Web Semántica.
¿Inteligencia artificial? ¿Software capaz de comprender el lenguaje humano? La respuesta es sí, todo eso y seguramente mucho más. En definitiva y una vez más, la tecnología al servicio del bienestar y del acceso a la información.
Los primeros ejemplos de Web 3.0 que podemos encontrar actualmente están orientados a nuevas funcionalidades en buscadores. Estos son algunos de ellos:
Quintura: Buscador generalista que sugiere en forma de nube de tags términos relacionados que pueden ayudar a afinar tu búsqueda.
The WebBrain: Muestra mapas de ideas relacionados con los términos de tu búsqueda.
Retrievr: Buscador de imágenes en Flickr que permite buscar mediante un boceto o subiendo una imagen local.

Definir exactamente en que consiste el nuevo modelo de web 3.0 está siendo muy complejo pero en lo que si se ponen de acuerdo es que la web semántica de una u otra forma está presente en todas las opiniones. Esta etapa también está siendo conocida como la web de datos “Data – Web” por ser la fase inicial del camino hacia la completa web semántica. En definitiva, la web 3.0 trata de páginas capaces de comunicarse con otras páginas mediante procesamientos de lenguaje natural y es justo aquí cuando cobra sentido el nexo entre la web semántica y la web 3.0.
En cualquier caso se trata de un cambio que seguro será la puerta de una nueva era tecnológica y vital


